Derechos de una Flor

Derechos de una Flor

El texto a continuación es extraído en su totalidad del Facebook de Carla Aguilar, se transcribe acá sin modificación alguna con su autorización.

“Me pasó algo bien especial. Cuando salí con Lucas, vi que había salido de nuestro jardín del condominio una hermosa flor naranja. La miré, preciosa… seguí mi camino. Cuando volví, me crucé con una madre y su hija de unos 12 años. Cuando pasaron por la flor, la madre le dijo a la hija: “Mira que linda, sácala”.
Me di vuelta y la miré fijamente. Se dio cuenta de mi presencia y le dijo “déjala, déjala”.
“Para qué?” le dije “Para qué romper la flor?”
La mujer desafiante me dijo “LO HIZO?, LO HIZO??”
“No…” le respondí “pero usted se lo pidió”.
Ella continuaba desafiante con su “Lo hizo??” como si eso fuese lo único importante.
Moví la cabeza y le dije “es usted la responsable, la que enseña”. La mujer hizo ese gestó típico con la mano de “sale pa allá” y se fue. Varias veces se volteó a ver si yo estaba… me imagino que para ordenarle a la niña que fuera y sacara la flor, pero ahí me quedé hasta que desapareció de mi vista.

Pensativa, entré a mi departamento, reflexionando de lo mal que estamos como sociedad y dije, bueno… hay que dejar de quejarse y hacer algo al respecto, aunque sea pequeño, aunque, quizás, se lo lleve el viento. Escribí el siguiente mensaje que puse, al lado de la florcita. (Porque me imagino que volviendo del mall pasará por ahí mismo y de picada, querrá sacarla).

Y dice:

Estimada Sra. de la Flor:

Me imagino que usted sabe que nuestros hijos aprenden de nuestros actos. No son las grades cosas las que dejan huella, son las pequeñas, las diarias, como escuchar música a un volumen adecuado o no cortar una flor de un jardín ajeno. Me imagino, también, que a usted no le agradaría que alguien metiera la mano a su jardín y se llevara una plantita.
El respeto por el bien común (por ejemplo, las plantas de las plazas) y privado, es fundamente para crear un mejor país. También lo es asumir nuestros errores valientemente y en vez de defender los indefendible, decir “me disculpo”.
El día que nos concentremos en educar a nuestros hijos y no rellenar valores con objetos, será el día que seremos mejores padres, ciudadanos, seres humanos.
Que tenga un excelente 2016

Quizás perdí mi tiempo, quizás no lo vea, quizás se lo lleve el viento u otra persona. Pero al menos, siento que algo hice. En una de esas, lo que escribí no llega a oídos sordos”

 

Esto demuestra que con solo un poco de educación y respeto podemos llegar a ser mejores como seres humanos y como ejemplo para quienes siguen nuestros pasos.

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Rodrigo Carrasco

Cuestionando el mundo a la velocidad de la luz....